El análisis desarrollado en este informe muestra que el IIALI ha contribuido a la configuración de un modelo emergente de gobernanza lingüística regional que presenta tres rasgos distintivos.
En primer lugar, un desplazamiento progresivo desde enfoques estadocéntricos hacia esquemas policéntricos que articulan Pueblos Indígenas, organizaciones, organismos internacionales y redes
académicas. En segundo lugar, una creciente territorialización de la política lingüística, en la cual las lenguas son abordadas como parte de sistemas socioculturales y ecológicos complejos. Entercer lugar, una articulación efectiva entre producción de conocimiento y acción pública, que permite traducir diagnósticos técnicos en intervenciones concretas.
Entre los principales instrumentos desplegados destacan los estudios nacionales y regionales realizados con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo –
AECID, el Banco Interamericano de Desarrollo – BID y la Secretaría General Iberoamericana – SEGIB; el ciclo de webinarios sobre la situación de las Lenguas Indígenas en distintos países y subregiones;
la articulación con el Fondo Pawanka para la implementación, con fines demostrativos, del Fondo Concursable Saq’ Be y el desarrollo de iniciativas territoriales como el Proyecto Trinacional Kukama.
